
Vuela al viento, como los pájaros y las hojas secas de otoño, sobre la húmeda ciudad gris que recuerda el verano y el color como si fuera ayer, transformando el oro en polvo, ríe en busca de un alma para llorarla y atormentarla en tinieblas mucosas y dolores de espalda… Sí, “LA GRIPE”








